Depresión

La depresión se presenta como el sentimiento de una pérdida irreversible, como la sensación de una vida sin objeto, con el peso de una realidad que oprime y que no tiene salida

“No encuentro las ganas de hablar con nadie y cualquier pequeña acción me parece inútil, desmoralizante y agotadora…, solo pienso, para qué sirve nada, finalmente todo es una farsa…”

Con frecuencia el deprimido ansía que alguien o algo externo venga a sacarlo de su situación, sin embargo no cree que vaya a suceder, pero no por eso deja de esperarlo en un circuito interminable de decepción con todo y con todos. Hay una gran dificultad en no dejarse aspirar por ese “agujero negro” del dejarse caer.

En el origen de los estados depresivos hay un sentimiento primario de pérdida y/o la experiencia de un rechazo. La persona parece haber quedado congelada en la contemplación de su propia herida. El tratamiento apunta a tratar esa pérdida en la que el sujeto ha quedado fijado y encontrar la manera de reconectarlo con el circuito del deseo y la vida.