Problemas sexuales

La sexualidad es un componente fundamental de la vida afectiva. El malestar en esta esfera no puede ser reducido a una disfunción mecánica.

En la sexualidad no existe el registro de la “normalidad” y cada uno ha de encontrar un modo de arreglárselas con algo que, por más que la educación sexual pueda tener su utilidad, no se aprende ni se enseña, sino que corresponde a gustos y elecciones muy profundas que tienen una determinación inconsciente.

A veces aparece una sensación de inadecuación, que toma formas diversas: preocupación por no estar a la altura en el desempeño sexual, falta de deseo o excitación, impotencia, dificultad para llegar al orgasmo, inhibiciones, bloqueos etc.

Para abordar estos problemas, una buena comunicación con la pareja es fundamental pero no a veces no es suficiente. En ese caso puede ser útil hacer una consulta para valorar la necesidad de un tratamiento, cuando se trata de tocar la dinámica profunda que puede estar perturbando el circuito del deseo.